martes, 25 de agosto de 2009

Comparaciòn: Noticias sobre Michael Jackson Martes 25 de agosto de 2009

NOTICIAS SOBRE MICHAEL JACKSON
NOMBRE NOTICIA EN:
Q HUBO: A DIFUNDO MICHAEL LE APARECIO AMANTE GAY.
EL COLOMBIANO: Médico de Michael Jackson desmintió el informe policial.

Hay una similitud entre ambas noticias y es que el actor principal es el difunto Michael Jackson.
En el periódico QUE HUBO, el tema principal son las declaraciones de el que sería amante de Michael Jackson, Jasón Peiffefer asegurando ser el amante de el artista durante los últimos meses. En las declaratorias se cuentan detalles sobre los hijos y la apariencia de Michael, aclarando lo mal que se sentía con ella. Sin hablar en ningún momento de las dificultades que tenía físicamente por mantenerla.
En el artículo también se deja la duda insinuante de la procedencia de los hijos del artista; dicho de otro modo coloca a la luz pública la vida ìntima.

Por otro lado en el periódico el colombiano; de la misma editorial de el anterior, la noticia trata de el acusado con anterioridad de la muerte sobre el artista Edward Chernoff, diciendo públicamente que no tiene nada que ver con eso.
El médico en voz de su abogado afirma que muchos de los actos originados en los informes son suposiciones de los agentes, señalando detalles de donde proveería su inocencia.

La forma de narrar de ambos periódicos es en declaratorias de ambos personajes que hacen parte de algún modo de la vida y muerte del artista.
Dando finalmente conclusiones sobre lo que se ha sabido de cómo murió y como será enterrado.

domingo, 23 de agosto de 2009

El patito feo. En mi contar.

Habìa una vez una pequeña granja con muchos patos, gallinas y demás animales.
Un día mamá pata empolló unos huevos, ella había pensado que eran solo 6 pero en realidad eran siete, ese último era diferente con plumaje gris y muy diferente, crecieron constante todos, pero el gris siempre comía más, mientras su madre cargaba con la cruz de haber tenido éste hijo tan feo.
Él era solo y feo, pues sus amigos lo rechazaban, aunque su madre lo consolaba a veces.
Un día escapó de la granja, pues nunca era feliz, en un pequeño estanque se detuvo a preguntar a todos los patos, si algún día habían visto un pato de plumaje gris, pero los patos ignorándolo le decían que tan feo como el nunca.
Unas orcas le respondieron lo mismo y le dijeron que se fuera del lugar pues era muy peligroso para él por los cazadores. Un día una viejita lo recogió pensando que era una orca perdida, lo amenazaba con matarlo si no colocaba huevos o si no engordaba, pero el pato astuto escapó.
Al otro día llego a un estezo cañiza, pues decidió encerrarse por siempre por feo. Una mañana vio unos pájaros y quiso ser uno de ellos por bonitos.
Al llegar el verano las aguas se helaron, y un lugareño al observarlo lo llevo para que sus hijos cuidaran de él. En primavera ya era muy gordo y el dueño decidió llevarlo a un estanque para que fuera libre.
En ese lugar el pequeño observo que era diferente, gracias al reflejo del agua, descubrió que era un cisne pues vio en sus congéneres recién llegados su imagen.
Él fue el más bonito de el estanque, el más aceptado y el mas feliz.

La gallina degollada. Contada por mi voz.

La gallina degollada. Contada por mi voz.
Ahí estaban los cuatro idiotas hijos del matrimonio Mazzini, esperando a que el sol bajara y observándolo como si fuera comida. Estúpidos e incoherentes estaban ahí siempre, en su banco, los cuatro hermanos sin mas que colgando sus piernas, baboseando y esperando a que pasara un día.
El lugar no era desagradable, quedaba cerca de el banco y de los principales locales del pueblo, todo era para ellos indiferente, pues solo se quedaban esperando el nada. El mayor tenía 12 y el menor tenía 8.
En sus ojos se le notaba la falta de amor maternal que tenían pero no era de negarlo, se hacia difícil tener cuatro hijos totalmente estúpidos.
Pero esto siempre no fue así, el matrimonio decidió en sus primeros tres meses de relación, crear la mas bella criatura que sus dos cuerpos pudiesen crear. El niño fue normal hasta el treceavo mes de nacido, y su doctor lo revisó para darse cuenta de que la motricidad era normal pero que su mente seguiría igual de estúpida, cuestión dura de aceptar para dos padres nuevos. Echándole la culpa a la herencia de su abuela.
Nació el segundo pero a los 18 meses las convulsiones seguían para volverse en otro idiota, los padres desesperados ya no pedían belleza como en el primero ahora pedían que su hijo fuera consiente.
Se vinieron mellizos y la historia se repitió, los padres lo aceptaron.
Aprendieron a caminar pero con babosadas y se chocaban mucho, solo se animaban con rayos y colores brillantes, adquirieron una facultad imitativa, pero la realidad es que no pudieron seguían siendo babosos.
Las peleas constantes de sus padres llevaron a que nunca aceptaran de quien eran los hijos, se echaban la culpa uno a el otro por el desorden de sus hijos.
Pero las ganas de poder tener un hijo normal los llevaron a tener una niña, durante los dos primeros años siempre esperaron otro desastre como los anteriores, pero no al nacer Bertita por ser normal su madre se olvido casi por completo de los otros hijos, la sirvienta los arreglaba, pero casi nunca los bañaba, pues sus padres los recordaban como lo mas horrendo y horrible que el otro le había obligado a tener.
Pasados los primeros cuatro años de la niña y debido a las atenciones o malacrianzas de sus padres había enfermado, y nuevamente por el temor a tener una idiota se siguieron echando la culpa. Pero ellos gracias a el recupera miento de la niña se recuperaron.
Al otro día la mamá escupió sangre, mientras su esposo la abrazaba y lloraba, ordenaron a la sirvienta degollar una gallina para el almuerzo, mientras los idiotas miraban totalmente la operación, Berta prohibió que ellos vieran eso, y esa imagen estuvo en su mente mucho tiempo.
El matrimonio quiso salir y la sirvienta a hacer mandados, cuando llegaron la niña salió corriendo hacia la casa sin su madre, mientras los idiotas seguían como siempre en su banco, la cogieron de las piernas mientras ella gritaba.
La cogieron por el cuello y por los pies como aquella mañana llevaron a la gallina para degollarla, la descuartizaron pedazo a pedazo como la sirvienta lo había echo. Los padres simplemente se ahogaron en el suspiro cuando la vieron.

sábado, 22 de agosto de 2009

EL ALMOHADON DE PLUMAS. CONTADO POR MI VOZ.

Ella estaba totalmente enamorada, entregada a una relación que pensaba le duraría para toda la vida, pero él nunca demostraba lo mucho que la quería. Sus primeros tres meses de matrimonio fuero un disfrute total.
La casa era desolada, los pasos hacia un baño formaban eco resonante por mucho tiempo, Alicia fue abandonando sus pensamientos y sueños hasta que su esposo llegara a la casa. Se convirtió en una rutina viviente.
Alicia adelgazo exageradamente gracias a una influenza extraña que nunca se le mejoró.
Un día pudo salir al patio a tomar algo de sol, acompañada de su amado Jordán el cual con caricias constantes la hizo llorar en ésta su última salida.
Al otro día amaneció agotada y escuálida, el médico de su esposo le había ordenado reposo absoluto, pues no entendía el origen de la enfermedad.
El día siguiente siguió igual, no sufría enfermedades extremas, pero siempre se le veía sus pasos constantes a la muerte. Alicia no demoró mucho en tener alucinaciones, por lo cual llamaba a Jordán a gritos para que fuera a consolarla.
No tardó mucho en dejar de mover su cabeza, no quiso que le movieran nada de su cuarto ni de su cama; para Jordán no fue fácil afrontarla, pero siguió sus caprichos.
Por fin Alicia murió, delirando a medias voces y escuchando el caminar eterno de su amado.
Un día después de la muerte, la señora del servicio tendió su cama y su almohadón, encontró que este último era tan pesado y de inmediato llamó a su patrón, pues las manchas oscuras y de sangre le llamaron la atención.
Jordán procedió a abrir por la mitad este objeto pesado y extraño, allí encontró el mas espantoso animal gigantesco y gordezco.
Por fin explicaron porque la muerte de Alicia, noche a noche este horrible animalesco devoraba la sangre de su cabeza, por esto la enfermedad solo se sentía de noche.
Estos animales llegan a adquirir posiciones y formas diferentes dependiendo del lugar donde se desarrollen, la sangre humana se les hace muy agradable y no es raro encontrarlos en los almohadones de plumas.

jueves, 20 de agosto de 2009

Caperucita roja. Cambio de descenlace.

Había una vez una niñita en un pueblo, la más bonita que jamás se hubiera visto; su madre estaba enloquecida con ella y su abuela mucho más todavía. Esta buena mujer le había mandado hacer una caperucita roja y le sentaba tanto que todos la llamaban Caperucita Roja.
Un día su madre, habiendo cocinado unas tortas, le dijo.
-Anda a ver cómo está tu abuela, pues me dicen que ha estado enferma; llévale una torta y este tarrito de mantequilla.
Caperucita Roja partió en seguida a ver a su abuela que vivía en otro pueblo. Al pasar por un bosque, se encontró con el compadre lobo, que tuvo muchas ganas de comérsela, pero no se atrevió porque unos leñadores andaban por ahí cerca. Él le preguntó a dónde iba. La pobre niña, que no sabía que era peligroso detenerse a hablar con un lobo, le dijo:
-Voy a ver a mi abuela, y le llevo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
-¿Vive muy lejos? -le dijo el lobo.
-¡Oh, sí! -dijo Caperucita Roja-, más allá del molino que se ve allá lejos, en la primera casita del pueblo.
-Pues bien -dijo el lobo-, yo también quiero ir a verla; yo iré por este camino, y tú por aquél, y veremos quién llega primero.
El lobo partió corriendo a toda velocidad por el camino que era más corto y la niña se fue por el más largo entreteniéndose en coger avellanas, en correr tras las mariposas y en hacer ramos con las florecillas que encontraba. Poco tardó el lobo en llegar a casa de la abuela; golpea: Toc, toc.
-¿Quién es?
-Es su nieta, Caperucita Roja -dijo el lobo, disfrazando la voz-, le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
La cándida abuela, que estaba en cama porque no se sentía bien, le gritó:
-Tira la aldaba y el cerrojo caerá.
El lobo tiró la aldaba, y la puerta se abrió. Se abalanzó sobre la buena mujer y la devoró en un santiamén, pues hacía más de tres días que no comía. En seguida cerró la puerta y fue a acostarse en el lecho de la abuela, esperando a Caperucita Roja quien, un rato después, llegó a golpear la puerta: Toc, toc.
-¿Quién es?
Caperucita Roja, al oír la ronca voz del lobo, primero se asustó, pero creyendo que su abuela estaba resfriada, contestó:
-Es su nieta, Caperucita Roja, le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
El lobo le gritó, suavizando un poco la voz:
-Tira la aldaba y el cerrojo caerá.
Caperucita Roja tiró la aldaba y la puerta se abrió. Viéndola entrar, el lobo le dijo, mientras se escondía en la cama bajo la frazada:
-Deja la torta y el tarrito de mantequilla en la repisa y ven a acostarte conmigo.
Caperucita Roja se desviste y se mete a la cama y quedó muy asombrada al ver la forma de su abuela en camisa de dormir. Ella le dijo:
-Abuela, ¡qué brazos tan grandes tienes!
-Es para abrazarte mejor, hija mía.
-Abuela, ¡qué piernas tan grandes tiene!
-Es para correr mejor, hija mía.
Abuela, ¡qué orejas tan grandes tiene!
-Es para oírte mejor, hija mía.
-Abuela, ¡qué ojos tan grandes tiene!
-Es para verte mejor, hija mía.
-Abuela, ¡qué dientes tan grandes tiene!
-¡Para comerte mejor!
Y diciendo estas palabras, este lobo malo se abalanzó sobre Caperucita Roja y se la quiso devorar. Pero caperucita que era muy astuta empezó a gritar fuego!¡fuego!, y llamó la atención de todos los vecinos.
Cogió el teléfono para avisarle a alguien, encerrada en una pieza; pero finalmente el lobo astuto lo había dañado completamente.
De un momento a otro llegaron cuatro vecinos que deseaban salir con Caperucita para ayudarle con el fuego. También llegaron dos policías que se sospechaban las intenciones del lobo. Finalmente lograron recuperar a la anciana y calmar a caperucita.
Ahí se entiende que así sea en un bonito pueblo; no se puede hablar con ningún extraño. Nunca se saben las verdaderas intenciones.

Caperucita Roja. Cambio de desarrollo.

Caperucita Roja. Cambio de desarrollo.

Había una vez una niñita en un pueblo, la más bonita que jamás se hubiera visto; su madre estaba enloquecida con ella y su abuela mucho más todavía. Esta buena mujer le había mandado hacer una caperucita roja y le sentaba tanto que todos la llamaban Caperucita Roja.
Un día su madre, habiendo cocinado unas tortas, le dijo.
-Anda a ver cómo está tu abuela, pues me dicen que ha estado enferma; llévale una torta y este tarrito de mantequilla.
Caperucita Roja partió en seguida a ver a su abuela que vivía en otra ciudad. Al pasar por uno de los antros donde normalmente van sus amigos, se encontró con un “parcero” al que por ser muy promiscuo le llaman “lobo”, y él que tuvo muchas ganas de darle unos exagerados besos en todo su cuerpo no se atrevió, porque unos policías andaban por ahí cerca. Él le preguntó a dónde iba. Caperuza, que no sabía que era peligroso detenerse a hablar con el lobo, le dijo:
-Voy a ver a mi abuela. Hace rato no la veo, porque es muy cansona. Le llevo un montón de cosas para comer, chocolates y muchas cosas ricas. A y ropa a ver si se cambia esos harapos que tiene por ropa.
-¿Vive muy lejos? -le dijo el lobo con una mirada profunda y casi desnudadora..
-¡si! -dijo Caperucita Roja-, más allá del centro comercial, en la primera casa después de la autopista.
-Pues bien -dijo el lobo-, Yo quiero ir a conocerla; tengo que ir a hacer unas vueltas por la autopista. Vete tú por el centro comercial. Creo que yo llegaré primero.
El lobo partió corriendo a toda velocidad por el camino que era más corto, pues le había mentido a Caperucita y la muchacha por ingenua se fue por el más largo entreteniéndose en mirar ropa, mirar el último aparato de moda y en jugar con todos las máquinas del centro comercial. Poco tardó el lobo en llegar a casa de la abuela; golpea: Toc, toc.
-¿Quién es?
-Soy yo Música Alegría, Caperucita Roja -dijo el lobo, disfrazando la voz-, le traigo un montón de cosas que mi mamá dijo que le trajera.
La anciana sola, ya tenía una escopeta en su mano, aunque estaba muy enferma, sufría de una otitis en último grado y le era difícil reconocer voces, le gritó:
-Coge la llave que hay en la esquina de la ventana.
El lobo cogió la llave, y la puerta se abrió. Se abalanzó sobre la buena mujer y abuso de ella en un santiamén, pues hacía mucho que no gozaba de los placeres carnales con una mujer anciana. La mujer muy fatigada quedó debajo de la cama. El lobo en el lecho de la abuela, esperando a Caperucita Roja quien, un rato después, llegó a golpear la puerta: Toc, toc.
-¿Quién es?
Caperucita Roja, que no era tan ingenua, primero se asustó, pero creyendo que su abuela estaba resfriada, contestó:
-Soy yo la Hija de Marta no se acuerda de mí.
El lobo le gritó, suavizando un poco la voz:
-Coge la llave que está debajo de la ventana.
Caperucita Roja abrió. Viéndola entrar, el lobo le dijo, mientras se escondía con una enorme cobija muy harapienta:
-Deje todo por halla, y venga cuénteme como va en su casa acostada conmigo.
Caperucita Roja se desviste y se mete a la cama y quedó muy asombrada al ver la forma de su abuela en camisa de dormir. Ella le dijo:
-Abuela, ¡qué brazos tan grandes tienes!
-No sabes cuantos abrazos te puedo ofreces, hija mía.
-Abuela, ¡qué piernas tan grandes tiene!
-Por el ejercicio diario, hija mía.
Abuela, ¡qué orejas tan grandes tiene!
-Hay que mirar todo, de pronto me atracan, hija mía.
-Abuela, ¡qué ojos tan grandes tiene!
-Para saber que estoy a punto de probar, hija mía.
-Abuela, ¡qué labios tan grandes tiene!
-¡Para besarte mejor!
Y diciendo estas palabras, el lobo malo se abalanzó sobre Caperucita Roja y se la comió

miércoles, 19 de agosto de 2009

Charles Baudelaire. Los ojos de los pobres. Poemas en prosa.


¡Ah!, quieres saber por qué hoy te aborrezco. Más fácil te será comprenderlo, sin duda, que a mí explicártelo; porque eres, creo yo, el mejor ejemplo de impermeabilidad femenina que pueda encontrarse.
Juntos pasamos un largo día, que me pareció corto. Nos habíamos hecho la promesa de que todos los pensamientos serían comunes para los dos, y nuestras almas ya no serían en adelante más que una; ensueño que nada tiene de original, después de todo, a no ser que, soñándolo todos los hombres, nunca lo realizó ninguno.
Al anochecer, un poco fatigada, quisiste sentarte delante de un café nuevo que hacía esquina a un bulevar, nuevo, lleno todavía de cascotes y ostentando ya gloriosamente sus esplendores, sin concluir. Centelleaba el café. El gas mismo desplegaba todo el ardor de un estreno, e iluminaba con todas sus fuerzas los muros cegadores de blancura, los lienzos deslumbradores de los espejos, los oros de las medias cañas y de las cornisas, los pajes de mejillas infladas arrastrados por los perros en traílla, las damas risueñas con el halcón posado en el puño, las ninfas y las diosas que llevaban sobre la cabeza frutas, pasteles y caza; las Hebes y las Ganimedes ofreciendo a brazo tendido el anforilla de jarabe o el obelisco bicolor de los helados con copete: la historia entera de la mitología puesta al servicio de la gula.
Enfrente mismo de nosotros, en el arroyo, estaba plantado un pobre hombre de unos cuarenta años, de faz cansada y barba canosa; llevaba de la mano a un niño, y con el otro brazo sostenía a una criatura débil para andar todavía. Hacía de niñera, y sacaba a sus hijos a tomar el aire del anochecer. Todos harapientos. Las tres caras tenían extraordinaria seriedad, y los seis ojos contemplaban fijamente el café nuevo, con una admiración igual, que los años matizaban de modo diverso.
Los ojos del padre decían: «¡Qué hermoso! ¡Qué hermoso! ¡Parece como si todo el oro del mísero mundo se hubiera colocado en esas paredes!» Los ojos del niño: «¡Qué hermoso!, ¡qué hermoso!; ¡pero es una casa donde sólo puede entrar la gente que no es como nosotros!» Los ojos del más chico estaban fascinados de sobra para expresar cosa distinta de un gozo estúpido y profundo.Los cancioneros suelen decir que el placer vuelve al alma buena y ablanda los corazones. Por lo que a mí toca, la canción dijo bien aquella tarde. No sólo me había enternecido aquella familia de ojos, sino que me avergonzaba un tanto de nuestros vasos y de nuestras botellas, mayores que nuestra sed. Volvía yo los ojos hacia los tuyos, querido amor mío, para leer en ellos mi pensamiento; me sumergía en tus ojos tan bellos y tan extrañamente dulces, en tus ojos verdes, habitados por el capricho e inspirados por la Luna, cuando me dijiste: «¡Esa gente me está siendo insoportable con sus ojos tan abiertos como puertas cocheras! ¿Por qué no pedís al dueño del café que los haga alejarse?»¡Tan difícil es entenderse, ángel querido, y tan incomunicable el pensamiento, aun entre seres que se aman!


El siguiente es un poema escrito en prosa, decir que es de èste modo se hace revolucionario para la época pues no se escribía en prosa.
Para entender el poema es mucho mejor entender el contexto que se tenía para 1821; donde también escriben personajes como Marx y Engels.
Para entonces el poder político estaba reflejado en una aristocracia fragmentada liderada por el 3º descendiente de Napoleón y que ya cansado de las barricadas organizadas por el pueblo decide crear dos enormes bulevares de casi noventa metros de ancho cada uno. Esta gran obra arquitectónica moderna fue diseñada por EL VARON DE HAUSSMAN y es escrita por Victor Hugo en su obra los miserables pues su ciudad era muy desorganizada.
Tanto para Baudelaire como para Marx todo estará al servicio de la gula con el capitalismo. La diferencia radica en las perspectivas y lugares desde donde se observa la situación, Marx lo observa en un Chalet de 5º piso para detallarse a plantear lo que llamaría lucha de clases desde un lenguaje económico. Baudelaire observa todo desde un rìo a las afueras de la ciudad; en un lenguaje más poético.
Se empezaran a desglosar todos los términos no entendidos en el poema. Hay que entender que el autor es muy irónico; se deberá leer de esta forma para entenderlo.
Se definirán pues algunas palabras desconocidas:
Cornisa: Conjunto de molduras que forman el remate superior de un edificio, habitación, pedestal, mueble, etc.:
Moldura: Parte saliente de perfil uniforme, que sirve para adornar o reforzar obras de arquitectura, carpintería, etc.
Halcón: Nombre común de diversas aves falconiformes diurnas de hasta 50 cm de longitud y 90 de envergadura, carnívoras, aunque hay alguna especie insectívora, de color variable, con las alas puntiagudas, el pico fuerte muy ganchudo y las patas fuertes con garras curvas y robustas:el halcón llega a alcanzar los 220 km/h cuando caza.
Ánfora: Cántaro alto y estrecho, de cuello largo, con dos asas:las ánforas fueron muy usadas por los antiguos griegos y romanos.Calzada: Camino empedrado y ancho. Se usa para denominar sobre todo las grandes vías construidas por los romanos:
Entrecana: Díc. Del cabello o barba a medio encanecer
Bibliografía:
http://www.wordreference.com/definicion/%C3%A1nfora
http://todoloqueimagines.blogspot.com/2007/11/los-ojos-de-los-pobres.html